BUZIOS

La villa de pescadores que encantó a la diva Brigitte Bardot en la década de los 60 se transformó en un sofisticado balneario, repleto de atracciones todo el año

En la península que más parece una isla, las playas son las estrellas principales. Son 23 pedacitos del paraíso, cada uno con su encanto y estilo propios. Geribá, la preferida de la juventud, atrae surfistas todo el año. En cambio, las aguas mansas son la marca registrada de las playas Tartaruga y João Fernandes, recomendadas para quien viaja con niños. Así también es la Ferradura, con kayak, banana boat…

El malecón central, formado por las playas del Canto, de la Armação y de los Ossos, tiene un escenario digno de una villa de pescadores, salpicado por barquitos de colores. Partiendo de allí, vaya a pie hacia las bellas Azeda y Azedinha, pequeñitas y rodeadas por vegetación exuberante. Al otro lado de la ciudad, los buenos vientos marcan presencia diariamente en Manguinhos y Rasa, puntos de encuentro de los adeptos al wind y al kitesurf.

Para relajarse o disfrutar, Búzios ofrece actividades en el agua, en la tierra y en el aire

Búzios está rodeada de playas por casi todos sus lados. No por casualidad, uno de los paseos más buscados es el de barco. Así, es posible conocer buena parte de las playas y escoger las preferidas para volver los otros días. Aún en el mar, se puede practicar desde buceo - sea de snorkel, sea de cilindro – hasta deportes a vela, aprovechando los buenos vientos que soplan en la región.

Ya en tierra firme hay de todo, desde programas sofisticados, como conocer el campo de golf de Búzios, hasta sencillos paseos rumbo a los miradores naturales, o por el malecón y Rua das Pedras. Para los amantes del ecoturismo, caminatas y paseos revelan lindos paisajes.

Diversión no falta, pero si usted prefiere quedarse a pierna suelta en una perezosa en la playa o en la piscina, ¡recuéstese y duérmase sin culpa!

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